Arturo and I have had our share of crises in our 40 years as a family. When you experience an emergency, you don’t always know what to do or what direction to go. One of the biggest lessons we have learned is to do two things when something unexpected arises.
1) Sobrevivir. No sé usted, pero cuando yo experimento una crisis, inmediatamente quiero volver a mi rutina. A lo que es familiar. Esa es una reacción natural. Sin embargo, hemos descubierto que es más útil detener lo que estamos haciendo y evaluar qué de nuestra rutina tiene que seguir haciéndose para sobrevivir. Eliminar lo no urgente nos da espacio y tiempo para concentrarnos en la crisis que tenemos enfrente. Tomemos como ejemplo una crisis financiera. Cuando se detienen los ingresos, es momento de congelar todos los gastos no esenciales. Enfocarse en pagar lo urgente. La comida, la hipoteca, la gasolina y los servicios básicos suelen ser lo más importante en cualquier hogar. Solo se deben pagar las cosas necesarias para sobrevivir y cancelar todo lo demás.
2) Estabilizarse. Una vez que estamos en modo de supervivencia, podemos evaluar nuestras opciones para estabilizar nuestra situación. Una vez que se cubren sus necesidades de supervivencia, puede pensar con más claridad sobre cuáles son sus opciones. En el ejemplo anterior, ¿Necesita buscar otro trabajo? ¿Necesita un segundo trabajo temporal? ¿Cuáles son sus opciones, quién puede ayudarle y cuánto tiempo tiene?
Las crisis nos llegan a todos. Fingir que podemos simplemente seguir adelante sin reconocerlas, sólo nos deja expuestos a una crisis más profunda. Sobrevivir y estabilizar nos ayudará a superarlas de manera más efectiva.