He estado leyendo el libro Los 5 tipos de riqueza de Sahil Bloom y de verdad lo recomiendo muchísimo. El autor habla sobre:
La riqueza de tiempo
La riqueza social
La riqueza mental
La riqueza física
La riqueza financiera
Todas son fascinantes, pero hoy quiero profundizar un poco más en la riqueza social. En su libro, Bloom habla de “las personas de tu primera fila.” Esas relaciones profundas, reales, significativas. Y dice algo muy cierto: “la profundidad se reconoce cuando se siente.” La profundidad se construye a través de tres acciones, actitudes y comportamientos principales:
Honestidad
Apoyo
Experiencias compartidas
Honestidad: Yo casi nunca tengo problema en compartir con otras personas mis errores, mis momentos vergonzosos o cosas que antes creía y hoy ya no. Reírme de mí misma es mi manera de no tomarme demasiado en serio. Pero la honestidad que nace de la profundidad es diferente. Todos tenemos pensamientos internos, sueños y miedos que solamente podemos confiarle a las amistades más cercanas. Y la honestidad tiene que ser de ambos lados. Si solamente una persona comparte, no se siente como profundidad… se siente como terapia. Y aunque la terapia puede ser algo bueno, no es lo mismo que profundidad. Ser honestos es ser vulnerables unos con otros. Y solamente las personas que han demostrado lealtad y amor genuino tienen el privilegio de escuchar nuestros pensamientos más profundos. Eso es profundidad.
Apoyo: Hace años fui parte de un grupo pequeño de mujeres durante más de diez años, y realmente fue una bendición. Estuvimos presentes unas para otras y practicamos mucha honestidad. Nos acompañamos en pérdidas de padres, pérdida de trabajos, dificultades matrimoniales y muchos otros momentos difíciles. Fue un apoyo hermoso para todas nosotras. Pero también he sido parte de grupos grandes de personas que, aunque los veía constantemente, no eran realmente las personas a quienes acudiría en un momento difícil. ¿Por qué? Porque estar rodeados de gente no significa automáticamente que exista profundidad. La honestidad mutua crea un vínculo y una profundidad que nos inspira a estar presentes unos para otros. El apoyo nace de la profundidad… y al mismo tiempo crea aún más profundidad.
Experiencias compartidas: Caminar juntos tanto en los buenos momentos como en los difíciles crea profundidad. Las amistades y relaciones que duran toda la vida —tu pareja, tus primos, tus amigos de años— se fortalecen por todas las experiencias compartidas. Pero para que eso suceda, tenemos que ser intencionales en hacer vida con otras personas.
El autor termina con esta reflexión:
“La profundidad es el pilar fundamental de la riqueza social. Se construye a través de acciones y comportamientos diarios —honestidad, apoyo y experiencias compartidas— practicados consistentemente durante largos períodos de tiempo. Sin profundidad, no puedes vivir una vida verdaderamente feliz y plena. Con profundidad, todo es posible.”