Cuando era niña, me revelaba contra la rutina. La asociaba con el aburrimiento y una vida aburrida. A pesar de mi resistencia, tenía rutinas, intencionales o no, cosa que es común entre los seres humanos. Sin embargo, me he dado cuenta de que las rutinas intencionales son importantes para el éxito en varios aspectos de la vida, como el ejercicio, las finanzas y la paternidad. La coherencia, más que los esfuerzos esporádicos, impulsa el progreso.
Para no sentirse estancada(o), he identificado tres estrategias esenciales:
Primero, tómese el tiempo para establecer sistemas en áreas importantes de la vida. Por ejemplo, Arturo va al gimnasio al menos tres veces por semana mientras yo disfruto de las caminatas diarias. La planificación y la preparación garantizan coherencia y eficacia, aunque a veces parezca monótono.
En segundo lugar, esté dispuesta(o) a ajustar y perfeccionar sus sistemas según sea necesario. Arturo y yo modificamos periódicamente nuestros horarios de ejercicio para adaptarlos mejor a nuestras rutinas. La adaptabilidad es crucial para encontrar lo que funciona mejor para sus circunstancias.
Por último, al crear su sistema, piense en lo que es razonable y no en lo que es racional al diseñar sus sistemas. Es fácil comprometerse demasiado, pero sea amable consigo misma(o) y reconozca sus limitaciones. Por ejemplo, si bien el ejercicio a las 5:30 am puede parecer eficiente, no es razonable para mí y forzarlo me llevaría al fracaso.
Implementar estas estrategias ha sido transformador para mí. Me he dado cuenta de que crear sistemas en diversas áreas, como la hora de dormir, la elaboración de presupuestos y el tiempo en familia, fomenta el progreso y la tranquilidad. Recuerde, ajustar sus sistemas según sea necesario y ser razonable en lugar de racional le ayudará a superar los obstáculos y avanzar cuando se sienta estancada(o).