Soy una estudiante del tiempo; principalmente porque tengo un verdadero miedo de desperdiciarlo. Desde que tengo memoria, he pensado demasiado en las opciones que se me presentan para tomar la mejor decisión que desperdicie la menor cantidad de tiempo. Así que cuando comencé a leer The Energy Clock de Molly Fletcher, me encantó de inmediato. En uno de los capítulos, ella escribe sobre cómo a veces confundimos actividad con logro. Esto me recuerda a un estudio que leí una vez sobre los videojuegos. Básicamente, el estudio decía que el hecho de ganar en el juego o completar un nivel deja a la persona con la sensación de haber logrado algo cuando, en realidad, una vez que el juego termina, todo en la vida real sigue igual. ¡Esto explicaría por qué es tan difícil dejar de jugar!
De la misma manera, hay muchas cosas que hacemos como seres humanos que pueden darnos una sensación de logro, pero que en realidad no nos han acercado más a nuestras metas. Por ejemplo, ¿alguna vez ha intentado limpiar un armario y se ha quedado atrapada(o) probándose la ropa? ¿Alguna vez ha abierto el teléfono para hacer algo y se ha distraído con las redes sociales? ¿Luego se dice a sí misma(o) que ha estado trabajando por horas? Hay muchas ocasiones en las que me he distraído en vez de hacer lo que me había propuesto.
No confundir actividad con logro es una habilidad increíble de tener. Una vez que la tenemos, también podemos liderar con el ejemplo y ayudar a nuestros seres queridos a desarrollar esa habilidad.
La próxima vez que se encuentre ocupada(o), haga una pausa y piensa si lo que está haciendo al momento está alineado con lo que quería lograr. Una de las prácticas que Molly Fletcher sugiere incorporar en nuestras vidas ocupadas es preguntarnos si lo que estamos haciendo importará el próximo año. ¿Lo recordaremos dentro de cinco años? ¿A alguien a nuestro alrededor le importará la próxima semana?
Limpiar nuestro tiempo, como si estuviéramos deshaciéndonos de ropa que ya no usamos, puede dejar espacio para las cosas que más nos importan. Recuerde: sólo porque estamos ocupados, no significa que estemos logrando algo.