Hay muchas cosas que son el resultado de otra cosa. La salud es el resultado de comer sano y hacer ejercicio. Una casa limpia es el resultado de buenos hábitos de limpieza. Tener buenas relaciones es el resultado de trabajar arduamente en ellas. La gratitud no es una excepción. Creo que la gratitud es, al menos en parte, el resultado de servir a los demás. Cuando ayudamos a otros, nos damos cuenta de que tenemos la capacidad de hacerlo gracias a algún grado de privilegio. Si además reconocemos que hay elementos en nuestras propias circunstancias que no hemos orquestado y que han hecho posible que podamos ayudar a alguien, desarrollamos un sentido de gratitud.
Dar a nuestros hijos la oportunidad de dar proporciona la misma oportunidad para que desarrollen gratitud. Aquí hay 3 ideas para que los niños experimenten el acto de dar.
Donaciones. En esta época del año, hay cientos de oportunidades para donar a una organización que ayuda a los demás. Ya sea ayudando a quienes tienen hambre, a los que no tienen juguetes, a los que están en prisión, a los enfermos o a los animales en refugios, puedes buscar en internet y encontrar una oportunidad de donación en cualquier área que a su hija o hijo le gustaría apoyar. Me gustan las oportunidades en las que la niña o el niño puede ir a la tienda y comprar de una lista que se ha proporcionado. Generalmente, puede visitar el sitio web de la organización y leer más detalles sobre a quiénes ayudan y por qué. Esto ayuda a desarrollar empatía en nuestros hijos y nuestras hijas y les permite ver que hay niños y niñas como ellos que luchan por tener lo que ellos tienen, lo cual fomenta la gratitud.
Dar a miembros de la familia. Tenemos seis hijos. Para la Navidad, era un poco estresante para ellos dar un regalo a todos sus hermanos, ya que no querían dejar a nadie fuera. ¡Decidieron hacer un intercambio de regalos! Cada año, en el día de Acción de Gracias, sacan nombres para ver a quién le darán un regalo. Mi nuera también participa en el intercambio, lo cual es una excelente configuración para cualquier otro cónyuge que llegue en el futuro. La cantidad de intencionalidad que ponen en el regalo que eligen para su hermano o hermana me alegra el corazón de agradecimiento a mi tambien! La gratitud se nutre tanto en el que da como en el que recibe.
Voluntariado. Nuevamente, esta época del año es ideal para encontrar oportunidades de voluntariado, pero hay organizaciones que necesitan ayuda durante todo el año. Bancos de alimentos, tiendas de consignación, refugios para animales, zoológicos, organizaciones que ayudan con discapacidades, hospitales, iglesias, etc. Hay algo especial en donar su tiempo, que es nuestro recurso más valioso. Cuando la gente me pregunta si planeo jubilarme, mi respuesta siempre es que, mientras tenga la capacidad de moverme y trabajar, espero siempre poder ayudar a la gente de alguna manera, pues hay tanta necesidad en el mundo. Voluntariado con su hijo o su hija, puede ser un tiempo especial entre los dos y, nuevamente, una oportunidad para desarrollar gratitud.
La gratitud es un estado mental crucial que se ha demostrado útil para superar algunas formas de depresión, ansiedad, estrés y una variedad de otros padecimientos que enfrentamos como seres humanos. El dar llena nuestros corazones de gratitud. Enseñar a nuestros hijos a dar es una parte esencial de su desarrollo, que les ayudará enormemente a medida que crecen y se convierten en adultos.