El equipaje que traemos a nuestras relaciones. (3a parte de 3)

Esta es la tercera y última parte acerca de El Equipaje que Traemos a Nuestras Relaciones. La primera semana compartí acerca de la importancia de identificar los equipajes que cargamos de nuestro pasado. La semana pasada hablé acerca de reconocer el papel que juega nuestro equipaje en la forma en que vemos las cosas y cómo reaccionamos. Y hoy quiero decirles de uno de los errores más grandes que casi me costó mi matrimonio.

Como he comentado anteriormente, cuando Arturo y yo teníamos cinco años de casados, consideramos el divorcio, puesto que nos pasábamos la mayor parte del tiempo juntos, peleando. Peleando sobre el dinero, peleando sobre los hijos, la comida, los biles, en fin, peleábamos por todo. Cuando empezamos a ir a la iglesia, una de las cosas que decía el pastor era que oraramos por lo que queríamos. Así que, desesperada por ver alguna esperanza, empecé a orar. Mi oración era algo como, “Señor, cambialo. Si Tú lo cambias, todo nos va ir mejor!” A lo mejor usted, leyendo esto, rápido se dio cuenta del error que cometí. Después de varios días de tener estas palabras como base de mi oración, me vino a la mente que Arturo no era el problema. Inmediatamente respondí a este pensamiento diciendo, “Entonces quien es el problema, si solo somos él y yo?”

Quizás suene un poco ridículo, pero yo estaba convencida que Arturo era el único contribuyendo a los problemas que estábamos experimentando. Y esa mentalidad casi me costó mi matrimonio. La realidad es que todos tenemos equipaje. Por lo tanto, todos contribuimos a los problemas relacionales que tenemos. Si queremos mejorar en nuestras relaciones, tenemos que identificar nuestro equipaje, reconocer el papel que juega nuestro equipaje en la forma en que vemos las cosas y cómo reaccionamos y hacer los cambios necesarios en nuestras propias vidas, ya que no podemos cambiar a nadie más. De esa manera, aunque la otra persona no está dispuesta a hacer lo mismo, nosotros resultamos ser mejores personas de lo que éramos y tendremos más claridad para tomar mejores decisiones.

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