El equipaje que traemos a nuestras relaciones. (2a parte de 3)

La semana pasada escribí sobre el equipaje que traemos a nuestras relaciones. El primer paso necesario que mencioné para deshacernos es identificarlo. El siguiente paso que quiero compartir hoy es reconocer el papel que juega nuestro equipaje en la forma en que vemos las cosas y cómo reaccionamos.

¿Alguna vez ha reaccionado de forma exagerada ante una situación? Eso me pasaba todo el tiempo. ¡Me sentía como una bomba que podía estallar a cualquier momento! Cualquier cosa podría hacerme explotar. Sentía que no tenía ningún control sobre ello. Arturo y yo empezamos a ir a clases matrimoniales y a hablar de nuestro equipaje. Me di cuenta de que tenía muchos problemas sin resolver que me afectaban interiormente. Aunque pensaba que los tenía bajo control, al igual que una tubería con fugas a la que le pone cinta adhesiva, mi ira se filtraba por los lados hacia las personas que amaba. Necesitaba resolver parte de ese trauma del pasado para cambiar la forma en que afectaba mi presente. En mi caso, como persona de fe, eso significaba orar, evaluar, aprender y perdonar. A medida que pasó el tiempo, a medida que fui sanando, mi ira disminuyó y mis reacciones fueron diferentes.

Reconocer el papel que juega nuestro equipaje en la forma en que vemos las cosas y en cómo reaccionamos ante nuestras circunstancias es una parte importante para mejorar nuestras respuestas. Mejorar nuestras respuestas significa tener más control sobre nuestras emociones. Más control sobre nuestras emociones significa resultados diferentes. La próxima semana compartiré uno de los errores más grandes que casi me costó mi matrimonio. Por ahora, ¿ha pensado en el papel que juega su equipaje en su forma de ver las cosas y de reaccionar?

Español de México